h1

LAS VIEJAS DEL HOSPITAL

septiembre 27, 2010

Esta mañana e tenido que ir a él médico porque estoy algo resfriado, pero si llego a saber lo que me esperaba me hubiera quedado en casa o abría ido por la tarde. Dios mío que suplicio pasaron mis oídos, estaba esperando consulta mas callado que una puta en una iglesia, la verdad es que no tenía ganas de hablar porque no me encontraba bien, pues nada, tras estar esperando una hora de reloj llego una vieja, acuática como yo las llamo, por qué no se callan ni debajo del agua. Sin pensárselo un instante se sentó a mi lado, yo estaba rezando por dentro para que no me dirigiera la palabra pero mis plegarias a súperman no sirvieron de nada, la vieja tras observar la situación me miro y unas palabras salieron de sus labios, me dijo “nene y tu de quien eres”, dios esa frase se clavo en mi nuca y recorrió mi cuerpo como un balazo a bocajarro, empecé a sudar como un cerdo en una hamburguesería, y le dije educada mente, “yo soy de Juanito” por desgracia mi abuelo Juanito es conocido en mi pueblo y aquellas palabras le abrieron un abanico de posibilidades a aquella vieja. Tras casi media hora contándome su vida se calló, dios mío por fin se calló no me creía lo que estaba sucediendo, pero la vieja no se avía callado sino que estaba pensando un repertorio mas amplio de preguntas aplastantes, joder hay me teníais aguantando a una vieja pesada por no ser maleducado, en fin hay gente que por lo visto en casa no les hacen caso o se creen que franco sigue vivo, porque aquella señora encima de pesada era facha y racista, tengo un par de colegas que me dirían que una vieja pesada, racista y facha es un mito pero la ignorancia nunca se pierde, aquella demagoga estuvo hablándome sobre sus vecinos ecuatorianos, y sus quejas eran de los más absurdas, recuerdo la más tonta de todas, aquella señora se quejaba por que cuando bajaban las escaleras sus vecinos hacían mucho ruido, anda y anda tócate los cojones, que pasa que ahora no se puede ni bajar las escaleras sin que las viejas se quejen, en fin aquí lo que hace falta son bozales en las entradas de los centros de salud y en su defecto tapones en los oídos, joder para la próxima me compró una revista de cotilleo y se la regalo a ver si se calla, aunque lo dudo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: